Contratos temporales en 2026: qué se puede hacer tras la reforma laboral

Contratos temporales en 2026: qué se puede hacer tras la reforma laboral

Los contratos temporales ya no son lo que eran. La reforma laboral de 2021 sustituyó una lista abierta de modalidades por solo dos causas —circunstancias de la producción y sustitución— y borró del mapa el contrato de obra y servicio, que durante décadas fue el comodín de la contratación temporal en España.

El asunto sigue vivo y los contratos temporales siguen en el punto de mira: en junio de 2026 la Inspección de Trabajo lanzó su I Plan de Choque contra el Fraude en la Contratación y envió más de 20.000 avisos a empresas, que afectaban a 31.545 contratos temporales y fijos discontinuos presuntamente irregulares, con un mes para regularizarlos. Vemos qué se puede firmar hoy, qué se considera una circunstancia imprevisible, qué pasó con el obra y servicio y cuándo el encadenamiento convierte a una persona en fija.

contratos temporales tras la reforma laboral

Qué contratos temporales se pueden hacer en 2026

El punto de partida está en el artículo 15.1 del Estatuto de los Trabajadores: el contrato de trabajo se presume concertado por tiempo indefinido. Los contratos temporales son la excepción y hay que justificarlos. Desde la reforma, los contratos temporales solo admiten dos causas válidas: el contrato por circunstancias de la producción, con dos submodalidades muy distintas entre sí, y el contrato de sustitución, que es lo que antes llamábamos interinidad. Junto a ellos conviven los contratos formativos, que responden a una causa formativa, y el fijo-discontinuo, que pese a la intermitencia del trabajo es un contrato indefinido.

Y en los contratos temporales no basta con marcar la casilla correcta: la ley obliga a que el contrato especifique con precisión la causa habilitante, las circunstancias concretas que la justifican y su conexión con la duración prevista. Un contrato que diga «por aumento de la actividad» y poco más es, en la práctica, un indefinido esperando a que alguien lo reclame.

El contrato por circunstancias de la producción, por dentro

Es el sucesor del antiguo eventual y, con diferencia, el más utilizado de los contratos temporales. Lo que mucha gente no tiene interiorizado es que dentro de él conviven dos supuestos con reglas de duración completamente diferentes.

Modalidad 1: el incremento ocasional e imprevisible

Cubre el incremento ocasional e imprevisible de la actividad y las oscilaciones que generan un desajuste temporal entre el empleo disponible y el necesario, incluidas las derivadas de las vacaciones de la plantilla.

  • Duración máxima de 6 meses, ampliables hasta 1 año si lo permite el convenio colectivo sectorial.
  • Admite una sola prórroga, siempre dentro de ese tope. Si firmas 3 meses puedes prorrogar otros 3; no puedes prorrogar dos veces.
  • La causa debe existir de verdad y desaparecer al terminar el contrato. Si el pico nunca acaba, no era un pico.

Modalidad 2: situaciones ocasionales previsibles, con el tope de 90 días

Aquí la lógica de los contratos temporales cambia: son situaciones que la empresa sabe que van a llegar, pero de duración reducida y delimitada, como un inventario anual o un evento concreto.

  • Máximo 90 días en el año natural, que se cuentan por empresa y no por trabajador.
  • No pueden utilizarse de manera continuada: son picos sueltos, no un contrato de tres meses seguidos por la puerta de atrás.
  • La empresa debe trasladar a la representación legal de las personas trabajadoras, en el último trimestre de cada año, una previsión anual de uso.

Una excepción reciente que conviene tener fichada: la Ley 1/2025, de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario, amplió ese límite a 120 días en el sector agrario, agroalimentario, ganadero y forestal y la industria asociada, pensando en campañas de corta duración.

Sea cual sea la modalidad, hay un terreno vedado: el artículo 15.2 prohíbe expresamente identificar como causa de este contrato la realización de trabajos en el marco de contratas, subcontratas o concesiones administrativas que constituyan la actividad habitual de la empresa. Es justo el hueco que dejó el obra y servicio, y el legislador lo cerró a propósito.

Qué se considera circunstancia imprevisible y qué no

Es la pregunta sobre contratos temporales que más discusiones genera en una inspección. La clave de estos contratos temporales está en dos palabras: ocasional e imprevisible. Si la situación es recurrente, estructural o se podía anticipar mirando el histórico de la empresa, la causa se cae.

Ejemplos que suelen sostenerse

  • Un pedido extraordinario muy por encima de lo habitual y sin continuidad prevista.
  • Un pico sobrevenido por una avería o una incidencia que obliga a reforzar un equipo unas semanas.
  • La acumulación de vacaciones de la plantilla, que la propia ley menciona expresamente.
  • Un aumento puntual de la demanda por una causa externa no anticipable: una emergencia climática, un corte de suministro, una campaña con una respuesta muy superior a la esperada.

Ejemplos que no se sostienen

  • La campaña de Navidad, las rebajas o el verano: se repiten cada año, son previsibles y, si son recurrentes, lo que corresponde es un fijo-discontinuo.
  • Cubrir una contrata o un servicio con un cliente, aunque el contrato mercantil tenga fecha de fin. Está expresamente prohibido.
  • Un puesto que lleva años cubriéndose con temporales encadenados: si el puesto es permanente, la necesidad es estructural.
  • El periodo de prueba encubierto. Contratar tres meses «a ver qué tal» es la causa falsa más frecuente y la más fácil de tumbar.

Por qué ya no funciona el clásico 6 + 6 y luego indefinido

Antes de 2022 la práctica con los contratos temporales era conocida: eventual de seis meses, prórroga de otros seis y, llegado el límite, o se convertía en indefinido o se dejaba marchar a la persona. Se apoyaba en una idea que ya no existe: que la duración justificaba el contrato por sí sola.

Hoy la duración es un tope, no una causa. La prórroga es única y no puede superar el máximo; si el incremento de actividad se agota a los dos meses el contrato debe terminar, y si sigue vivo a los seis es que la necesidad no era ocasional. La reforma no prohibió los contratos temporales: prohibió los contratos temporales sin motivo, y trasladó a la empresa la carga de justificarlo por escrito desde el primer día.

El contrato de sustitución: lo que antes se llamaba interinidad

De todos los contratos temporales anteriores, la interinidad desapareció como nombre, pero su función sigue viva en el artículo 15.3 como contrato de sustitución. Cubre tres supuestos:

  • Sustituir a una persona con derecho a reserva de puesto: baja médica, nacimiento y cuidado de menor, excedencia con reserva, vacaciones. El contrato debe identificar por su nombre a la persona sustituida y la causa.
  • Completar la jornada reducida de otra persona trabajadora, cuando la reducción se ampare en una causa legal o de convenio.
  • Cubrir temporalmente un puesto durante un proceso de selección o promoción para su cobertura definitiva mediante contrato fijo, con un límite de tres meses —o el inferior que fije el convenio— y sin posibilidad de firmar otro con el mismo objeto una vez agotado.

Tres detalles que se escapan a menudo. La prestación de servicios puede iniciarse hasta 15 días antes de la ausencia, para permitir el traspaso de tareas, ni un día más. La duración va ligada a la causa, sin tope de meses pero sin margen para estirarla cuando la persona sustituida se reincorpora. Y, a diferencia del contrato por circunstancias de la producción, el de sustitución no genera la indemnización de doce días por año al finalizar, igual que ocurre con los formativos.

Qué pasó realmente con el contrato de obra y servicio

De todos los contratos temporales que existían, este no se restringió: desapareció. No existe hoy ningún supuesto en el que se pueda firmar un contrato de obra y servicio, ni en construcción ni en servicios ni en contratas. Los celebrados antes del 31 de diciembre de 2021 mantuvieron su régimen hasta agotar la duración pactada; los firmados entre esa fecha y el 30 de marzo de 2022 no pudieron durar más de seis meses; y desde entonces ya no puede firmarse ninguno.

Construcción: el contrato indefinido adscrito a obra

El sector que más lo usaba tiene ahora su propia figura, en la disposición adicional tercera de la Ley 32/2006 tras la modificación del RDL 32/2021: el contrato indefinido adscrito a obra. Es indefinido, aunque su objeto se vincule a una obra concreta, y al terminar esta la empresa no puede limitarse a extinguirlo: debe hacer una propuesta de recolocación por escrito en otro centro u obra, con formación a su cargo si hace falta.

La extinción solo procede si el trabajador la rechaza, carece de la cualificación necesaria o no hay obras disponibles, y da derecho a una indemnización del 7 % sobre los conceptos salariales del convenio devengados durante el contrato.

Contratas, subcontratas y campañas: el fijo-discontinuo

Para todo lo demás, cuando los contratos temporales no encajan —contratas y subcontratas, concesiones administrativas, campañas y trabajos de temporada— la salida que diseñó la reforma es el contrato fijo-discontinuo del artículo 16 del Estatuto: indefinido, con llamamiento en cada periodo de actividad y con la antigüedad computada desde el inicio de la relación. Cuesta más de gestionar que un temporal, pero es la vía legal cuando la necesidad se repite.

Prórrogas y concatenación: cuándo un temporal pasa a ser fijo

¿Puedo hacer un contrato por previsibilidad y después otro por imprevisibilidad?

Son dos contratos temporales con supuestos distintos, así que la ley no lo prohíbe de forma automática. En la práctica, encadenarlos es una de las banderas rojas más visibles para la Inspección, porque delata que la necesidad no era ni ocasional ni delimitada. Si se hace, cada contrato debe tener su propia causa documentada, y hay que recordar que los 90 días anuales del supuesto previsible se consumen por empresa y año natural, con independencia de a cuántas personas se contrate.

La regla de los 18 meses en 24

El artículo 15.5 establece dos vías de conversión automática en fijo que funcionan de forma independiente:

  • Por persona: adquiere la condición de fija quien en un periodo de 24 meses haya estado contratada más de 18 meses, con o sin solución de continuidad, para el mismo o distinto puesto, con la misma empresa o grupo, mediante dos o más contratos por circunstancias de la producción, directamente o a través de una ETT.
  • Por puesto: adquiere la condición de fija quien ocupe un puesto que haya estado cubierto más de 18 meses en un periodo de 24 mediante contratos por circunstancias de la producción, incluidos los de puesta a disposición.

La segunda regla es la que más sorpresas da en la gestión de contratos temporales: aunque vayas rotando personas distintas, es el puesto el que acumula, y quien lo esté ocupando cuando se supera el umbral se convierte en fijo aunque lleve unas semanas en la empresa. La regla se aplica también en supuestos de sucesión o subrogación empresarial.

Qué arriesga la empresa y qué puede reclamar el trabajador

Para la empresa, usar mal los contratos temporales sale caro: multa de 1.000 a 10.000 euros por cada trabajador afectado —la sanción se multiplica por persona, no por expediente—, conversión de la relación en indefinida con la antigüedad desde el primer contrato, y la cotización adicional de 33,62 euros por contrato en 2026 al finalizar los contratos de duración determinada inferiores a 30 días, de la que quedan fuera los de sustitución y los formativos.

Para el trabajador que sospeche que alguno de sus contratos temporales no tiene causa real, el primer paso es pedir copia del contrato y comprobar si la causa está identificada con precisión: un contrato sin causa concreta es el mejor indicio. A partir de ahí caben la denuncia ante la Inspección de Trabajo, que puede declarar de oficio el carácter indefinido de la relación, y, si el contrato se extingue, la impugnación de la finalización como despido en el plazo de caducidad de 20 días hábiles.

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La diferencia entre unos contratos temporales bien hechos y unos que acaban en el juzgado suele estar en dos folios: la causa que se redacta y la trazabilidad de esa causa cuando alguien pregunta. En Ager & Co revisamos los contratos temporales de empresas y autónomos, elegimos la modalidad que encaja con la necesidad real y documentamos la causa para que aguante una inspección. Si has recibido un aviso del Plan de Choque, si tienes puestos cubiertos con temporales encadenados o si quieres comprobar que tu plantilla está bien contratada, hablemos; y si prefieres conocer antes nuestras tarifas, puedes calcularlas online en un minuto.

Preguntas frecuentes sobre los contratos temporales

¿Cuántos tipos de contrato temporal existen en 2026?

Solo dos: el contrato por circunstancias de la producción y el contrato de sustitución. El resto de contratos temporales, entre ellos el contrato de obra y servicio, desaparecieron con la reforma laboral de 2021.

¿Cuánto puede durar un contrato por circunstancias de la producción?

Seis meses como máximo, ampliables hasta un año si lo permite el convenio colectivo sectorial. En el supuesto de situaciones ocasionales previsibles el límite es de 90 días al año natural, no continuados, y de 120 días en el sector agrario y agroalimentario.

¿Se puede prorrogar un contrato temporal?

Sí: los contratos temporales admiten una sola prórroga, sin superar la duración máxima legal o convencional. Ya no cabe el clásico esquema de seis meses más otros seis mediante prórrogas sucesivas.

¿Qué se considera una circunstancia imprevisible?

Un incremento de actividad ocasional que la empresa no podía anticipar: un pedido extraordinario, una incidencia sobrevenida o la acumulación de vacaciones de la plantilla. No lo son las campañas de Navidad, las rebajas o el verano, porque se repiten cada año y son previsibles.

¿Sigue existiendo el contrato de obra y servicio?

No. Dejó de poder celebrarse el 30 de marzo de 2022. En construcción su lugar lo ocupa el contrato indefinido adscrito a obra, y para contratas, subcontratas y campañas la alternativa es el contrato fijo-discontinuo.

¿Cuándo se convierte un contrato temporal en indefinido?

Cuando la persona acumula más de 18 meses de contratos por circunstancias de la producción en un periodo de 24, o cuando el puesto que ocupa ha estado cubierto con ese tipo de contratos más de 18 meses en 24. También cuando los contratos temporales se celebran en fraude de ley o no especifica la causa con precisión.

¿El contrato de sustitución genera indemnización al finalizar?

No. Igual que los contratos formativos, queda excluido de la indemnización de doce días de salario por año de servicio que sí corresponde al contrato por circunstancias de la producción.

¿Qué multa hay por un contrato temporal en fraude?

Los contratos temporales en fraude se sancionan con multas de 1.000 a 10.000 euros por cada trabajador afectado, según el grado de la infracción, además de la conversión de la relación en indefinida con la antigüedad desde el primer contrato.

Contrato de prácticas: tipos, duración, requisitos y lo que debes saber como empresa

Contrato de prácticas: tipos, duración, requisitos y lo que debes saber como empresa

El contrato de prácticas es una de las vías más utilizadas por las empresas para incorporar talento joven y recién titulado, combinando trabajo y formación. Tras la última reforma laboral, sus modalidades, duración y requisitos han cambiado. En esta guía te explicamos los tipos que existen, cuánto pueden durar, qué retribución corresponde y las obligaciones que asume la empresa al formalizar uno.

contrato de prácticas

¿Qué es un contrato de prácticas en España?

El contrato de prácticas es un tipo de contrato formativo cuyo objetivo es que el trabajador adquiera experiencia profesional acorde con sus estudios. La reforma laboral lo integró dentro de los llamados contratos formativos, orientados a facilitar la entrada de jóvenes y titulados al mercado laboral con una formación práctica supervisada.

Tipos de contratos de prácticas tras la reforma laboral

La reforma simplificó las modalidades en dos grandes tipos de contrato formativo. Conocerlos es clave para elegir el adecuado.

Contrato formativo en alternancia: características y requisitos

El contrato formativo en alternancia compatibiliza el trabajo retribuido con una formación oficial (FP, universidad o certificado de profesionalidad). Está dirigido a menores de 30 años y la actividad laboral debe estar directamente relacionada con los estudios que se cursan.

Contrato de prácticas profesionales: para titulados recientes

El contrato para la obtención de práctica profesional se dirige a prácticas profesionales titulados que han finalizado sus estudios recientemente (en los tres años anteriores, o cinco si tienen discapacidad). Permite aplicar de forma práctica los conocimientos adquiridos en la titulación.

Duración máxima del contrato de prácticas

La duración contrato prácticas depende del tipo de contrato formativo y de la titulación, con límites mínimos y máximos fijados por ley.

Límites temporales según el tipo de contrato formativo

El contrato en alternancia puede durar entre 3 meses y 2 años. El contrato de prácticas profesionales tiene una duración mínima de 6 meses y máxima de 1 año, según lo que establezca el convenio colectivo.

Posibilidad de prórroga y conversión en contrato indefinido

Estos contratos admiten prórrogas dentro de sus límites máximos. Al finalizar, la empresa puede transformar el contrato de prácticas en un contrato indefinido, aprovechando la experiencia ya adquirida por el trabajador.

Retribución mínima en los contratos de prácticas

La salario contrato prácticas está regulada para garantizar una remuneración justa, sin que pueda situarse por debajo de ciertos mínimos.

Salario mínimo aplicable y referencia al convenio colectivo

La retribución se fija según el convenio colectivo aplicable. En su defecto, no podrá ser inferior al 60% (primer año) o al 75% (segundo año) del salario fijado en convenio para ese puesto, ni inferior al Salario Mínimo Interprofesional en proporción a la jornada.

Cotización a la Seguridad Social en contratos formativos

La cotización prácticas Seguridad Social tiene particularidades: los contratos formativos cuentan con reducciones en las cuotas empresariales, aunque dan derecho a las prestaciones generales del sistema según la modalidad.

Obligaciones del empresario en los contratos de prácticas

Formalizar un contrato de prácticas conlleva obligaciones específicas para la empresa, más allá del pago del salario.

Designación de tutor y plan formativo

La empresa debe designar un tutor que supervise la actividad del trabajador y elaborar un plan formativo individual que detalle el contenido de la práctica y los objetivos de aprendizaje.

Informe de valoración al finalizar el contrato

Al término del contrato, la empresa está obligada a emitir un informe que certifique la formación recibida y la experiencia adquirida, documento muy valioso para el currículum del trabajador.

Errores frecuentes de las empresas al formalizar contratos de prácticas

Los fallos más habituales con el contrato de prácticas son: usar la modalidad incorrecta, asignar tareas no relacionadas con la titulación, no designar tutor ni elaborar el plan formativo, superar la duración máxima o no respetar la retribución de convenio. Cualquiera de ellos puede convertir el contrato en indefinido o acarrear sanciones de la Inspección de Trabajo.

Cómo pasar de contrato de prácticas a contrato indefinido

Cuando finaliza el periodo formativo, transformar el contrato en indefinido es sencillo y, en muchos casos, incentivado con bonificaciones. Basta con formalizar el nuevo contrato sin necesidad de periodo de prueba si el trabajador ya ha desempeñado las mismas funciones. Es la mejor forma de retener al talento que la empresa ya ha formado.

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En Ager & Co. ofrecemos asesoría laboral contratos formativos Madrid: te ayudamos a elegir la modalidad adecuada, redactar el plan formativo, aplicar las bonificaciones y cumplir todas las obligaciones para evitar sanciones. Si quieres conocer cómo actuar ante una extinción, consulta también nuestra guía sobre la carta de despido. Puedes consultar la normativa oficial en el Boletín Oficial del Estado.

Preguntas frecuentes sobre el contrato de prácticas

¿Qué es un contrato de prácticas?

Es un tipo de contrato formativo cuyo objetivo es que el trabajador adquiera experiencia profesional relacionada con sus estudios, combinando trabajo y formación supervisada.

¿Qué tipos de contrato de prácticas existen tras la reforma?

Dos: el contrato formativo en alternancia, que combina trabajo y formación oficial, y el contrato para la obtención de práctica profesional, dirigido a titulados recientes.

¿Cuánto puede durar un contrato de prácticas?

El contrato en alternancia dura entre 3 meses y 2 años. El de práctica profesional tiene una duración mínima de 6 meses y máxima de 1 año, según el convenio colectivo.

¿Cuál es el salario de un contrato de prácticas?

Se fija por convenio colectivo y no puede ser inferior al 60% (primer año) o 75% (segundo año) del salario del puesto, ni inferior al SMI en proporción a la jornada.

¿Cómo cotiza un contrato formativo a la Seguridad Social?

Los contratos formativos cuentan con reducciones en las cuotas empresariales y dan derecho a las prestaciones generales del sistema según la modalidad contratada.

¿Qué obligaciones tiene la empresa con un contrato de prácticas?

Designar un tutor, elaborar un plan formativo individual, asignar tareas relacionadas con la titulación y emitir un informe de valoración al finalizar el contrato.

¿Se puede convertir un contrato de prácticas en indefinido?

Sí. Al finalizar el periodo formativo, la empresa puede transformarlo en indefinido, en muchos casos con bonificaciones y sin necesidad de nuevo periodo de prueba.

¿Qué pasa si la empresa formaliza mal un contrato de prácticas?

Usar la modalidad incorrecta, no designar tutor o superar la duración máxima puede convertir el contrato en indefinido y acarrear sanciones de la Inspección de Trabajo.

IVA en facturas: tipos, cuándo aplicarlo y errores que debes evitar

IVA en facturas: tipos, cuándo aplicarlo y errores que debes evitar

El IVA en facturas es uno de los aspectos que más dudas genera a autónomos y empresas. Saber qué tipo aplicar, cuándo debes incluirlo y cómo calcularlo correctamente es clave para emitir facturas válidas y evitar problemas con Hacienda. En esta guía repasamos los tipos de IVA, los casos exentos, el cálculo de la cuota y los errores más habituales que conviene evitar.

IVA en facturas

¿Qué es el IVA y por qué aparece en las facturas?

El Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) es un tributo indirecto que grava el consumo de bienes y servicios. Aparece en las facturas porque el vendedor actúa como recaudador: repercute el IVA al cliente y luego lo ingresa en Hacienda. Por eso, gestionar bien el IVA en facturas es una obligación fiscal básica de cualquier actividad económica.

Tipos de IVA en España y qué bienes o servicios incluye cada uno

Existen varios tipos de IVA España según la naturaleza del bien o servicio. Conocerlos es imprescindible para aplicar el porcentaje correcto en cada factura.

IVA general del 21%: actividades y productos afectados

Es el tipo que se aplica por defecto a la mayoría de bienes y servicios: productos de electrónica, ropa, servicios profesionales, hostelería de bebidas alcohólicas, etc. Si una operación no encaja en un tipo reducido, se le aplica el 21%.

IVA reducido del 10% e IVA superreducido del 4%

El IVA reducido 10% grava alimentos en general, transporte de viajeros, hostelería y vivienda. El superreducido del 4% se reserva a productos de primera necesidad como pan, leche, frutas, libros y medicamentos.

Cuándo debes y cuándo no debes incluir IVA en una factura

Saber cuándo aplicar IVA factura evita errores: la regla general es repercutirlo, pero hay operaciones exentas o sujetas a tipo cero.

Actividades exentas de IVA: servicios médicos, educación y financieros

Algunas actividades están exento IVA actividades: la sanidad, la enseñanza reglada, los servicios financieros y de seguros o el alquiler de vivienda. En estos casos la factura se emite sin IVA, indicando el motivo de la exención.

Operaciones intracomunitarias y exportaciones: IVA al 0%

Las entregas de bienes a empresas de otros países de la UE (con NIF-IVA válido) y las exportaciones fuera de la UE se facturan sin IVA, al tipo cero, aplicando la inversión del sujeto pasivo cuando corresponde.

Cómo calcular correctamente el IVA en una factura

Aprender a calcular IVA factura es sencillo si tienes claros los tres elementos básicos del cálculo.

Base imponible, tipo aplicable y cuota de IVA

La base imponible es el importe del bien o servicio sin impuestos. La cuota de IVA se obtiene multiplicando esa base por el tipo aplicable (21%, 10% o 4%). El total de la factura es la suma de la base más la cuota de IVA.

IVA incluido vs IVA no incluido: diferencias prácticas

Si el precio ya lleva el IVA incluido, debes desglosarlo dividiendo entre 1,21 (para el 21%) para hallar la base. Si el IVA no está incluido, simplemente lo sumas al precio. Confundir ambos casos es una fuente habitual de errores en el IVA en facturas.

Errores frecuentes con el IVA en facturas y sus consecuencias

Los fallos con el IVA en facturas pueden derivar en sanciones, recargos y problemas de deducibilidad. Estos son los más comunes.

Aplicar un tipo de IVA incorrecto

Usar el 10% donde corresponde el 21% (o viceversa) genera diferencias que Hacienda puede regularizar, con la consiguiente sanción y exigencia de la cuota dejada de ingresar.

Emitir facturas sin IVA cuando corresponde incluirlo

Facturar sin IVA por error, creyendo que la actividad está exenta cuando no lo está, obliga a rectificar la factura e ingresar el impuesto, asumiendo a menudo el coste si el cliente no lo abona.

Recargo de equivalencia: qué es y quién debe aplicarlo

El recargo de equivalencia IVA es un régimen especial obligatorio para comerciantes minoristas (personas físicas) que venden al consumidor final sin transformar el producto. El proveedor les repercute, además del IVA, un recargo adicional (5,2% para el tipo general, 1,4% para el 10% y 0,5% para el 4%). A cambio, el minorista no presenta declaraciones de IVA, ya que el recargo cubre su obligación.

Cómo deducir el IVA soportado en tus compras y gastos

El IVA que pagas en las compras y gastos afectos a tu actividad (IVA soportado) se puede deducir del IVA que repercutes a tus clientes (IVA repercutido). Para ello, los gastos deben estar vinculados a la actividad, contar con factura completa y ser deducibles según la normativa. La diferencia entre IVA repercutido y soportado es lo que ingresas o te devuelven en cada liquidación trimestral.

Asesoría fiscal en Madrid para la correcta gestión del IVA

En Ager & Co. te ayudamos con la gestión integral del IVA en facturas: revisamos los tipos aplicables, controlamos las operaciones exentas e intracomunitarias y preparamos tus liquidaciones para que no tengas sorpresas. Si quieres saber cómo se declara este impuesto, consulta nuestra guía sobre el modelo 303. Puedes ampliar información en la Sede de la Agencia Tributaria.

Preguntas frecuentes sobre el IVA en facturas

¿Qué es el IVA en facturas?

Es el Impuesto sobre el Valor Añadido que el vendedor repercute al cliente en la factura y luego ingresa en Hacienda. Grava el consumo de bienes y servicios.

¿Cuáles son los tipos de IVA en España?

Hay tres tipos: el general del 21%, el reducido del 10% y el superreducido del 4%, además del tipo cero para ciertas operaciones intracomunitarias y exportaciones.

¿Cuándo se factura sin IVA?

En actividades exentas (sanidad, educación reglada, servicios financieros, alquiler de vivienda) y en operaciones intracomunitarias o exportaciones, indicando siempre el motivo en la factura.

¿Cómo se calcula el IVA de una factura?

Se multiplica la base imponible (precio sin impuestos) por el tipo aplicable (21%, 10% o 4%). El total es la base más la cuota de IVA resultante.

¿Qué diferencia hay entre IVA incluido y no incluido?

Si el IVA está incluido, hay que desglosarlo dividiendo el precio entre 1,21 para hallar la base. Si no está incluido, se suma al precio del bien o servicio.

¿Qué es el recargo de equivalencia?

Es un régimen obligatorio para comerciantes minoristas: el proveedor les cobra un recargo adicional al IVA (5,2%, 1,4% o 0,5%) y, a cambio, no presentan declaraciones de IVA.

¿Qué pasa si aplico un tipo de IVA incorrecto?

Hacienda puede regularizar la diferencia y exigir la cuota dejada de ingresar, además de imponer recargos y sanciones, por lo que conviene revisar bien cada factura.

¿Cómo se deduce el IVA soportado?

El IVA pagado en compras y gastos afectos a la actividad, con factura completa, se resta del IVA repercutido en cada liquidación trimestral del modelo 303.

Amortización de inmovilizado: qué es, cómo se calcula y qué ventajas fiscales tiene

Amortización de inmovilizado: qué es, cómo se calcula y qué ventajas fiscales tiene

La amortización de inmovilizado es uno de los conceptos contables y fiscales más relevantes para autónomos, pymes y empresas. Refleja la pérdida de valor de los bienes que utilizas en tu actividad y, bien aplicada, supone una importante ventaja fiscal. En esta guía explicamos qué es, cómo se calcula, qué métodos existen y cómo evitar los errores más habituales.

amortización de inmovilizado

¿Qué es la amortización de inmovilizado?

La amortización de inmovilizado es la expresión contable de la depreciación que sufren los bienes del activo no corriente por su uso, el paso del tiempo o la obsolescencia. En lugar de imputar todo el coste de un bien en el ejercicio de su compra, su valor se reparte como gasto a lo largo de su vida útil. Esto permite que la amortización contable y fiscal refleje de forma realista el desgaste del bien y reduzca la base imponible de cada ejercicio.

Tipos de inmovilizado amortizable

No todos los bienes se amortizan igual. El inmovilizado amortizable se divide en dos grandes grupos según su naturaleza.

Inmovilizado material: maquinaria, vehículos, mobiliario y equipos

Incluye los elementos físicos y tangibles afectos a la actividad: maquinaria, vehículos, mobiliario, equipos informáticos, instalaciones y construcciones. El suelo, en cambio, no se amortiza porque no se deprecia.

Inmovilizado intangible: software, patentes y derechos de traspaso

Comprende bienes sin sustancia física pero con valor económico, como software, patentes, marcas, aplicaciones informáticas y derechos de traspaso. Su amortización sigue reglas específicas según su vida útil estimada.

Métodos de amortización contable y fiscal

Existen varios métodos de amortización admitidos. La elección del método de amortización de inmovilizado depende del tipo de bien y del patrón con el que se consume su valor.

Amortización lineal: el más habitual

Reparte el valor amortizable en cuotas iguales durante toda la vida útil del bien. Es el método más sencillo y el más utilizado por autónomos y pymes por su claridad y aceptación fiscal.

Amortización degresiva y por unidades de producción

La amortización degresiva aplica cuotas mayores en los primeros años, cuando el bien se usa más intensamente. La amortización por unidades de producción vincula el gasto al volumen de uso real del bien, ideal para maquinaria industrial.

Tablas de amortización fiscalmente admitidas en España

Hacienda publica las tablas amortización fiscales España que fijan los límites para que el gasto sea deducible en el Impuesto sobre Sociedades.

Coeficientes máximos y períodos mínimos por tipo de bien

Cada categoría de bien tiene un coeficiente lineal máximo y un período máximo de amortización. La cuota deducible debe situarse dentro de esos márgenes para ser admitida fiscalmente.

Amortización acelerada para pymes: condiciones y ventajas

La amortización acelerada pymes permite a las empresas de reducida dimensión multiplicar por dos los coeficientes de las tablas, adelantando el gasto y reduciendo antes su factura fiscal.

Diferencia entre amortización contable y fiscal

Aunque a menudo coinciden, la amortización contable (la que refleja la realidad económica del bien) y la fiscal (la admitida por Hacienda) pueden diferir, generando ajustes en la declaración.

Ajustes extracontables en el impuesto de sociedades

Cuando la amortización contabilizada difiere de la fiscalmente deducible, se practican ajustes extracontables (positivos o negativos) sobre el resultado contable para calcular la base imponible del Impuesto sobre Sociedades.

Libertad de amortización: cuándo y cómo aplicarla

La libertad de amortización es un incentivo que permite, en ciertos supuestos (inversiones en determinados activos, creación de empleo o energías renovables), deducir la inversión sin sujeción a las tablas, anticipando el ahorro fiscal.

Cómo registrar correctamente la amortización en contabilidad

El registro se realiza mediante un asiento que carga la cuenta de dotación a la amortización (grupo 68) y abona la amortización acumulada (grupo 28). Este asiento, normalmente anual, reduce el valor neto contable del bien y refleja el gasto en la cuenta de pérdidas y ganancias. Llevar una ficha de cada elemento del inmovilizado facilita el control de la amortización de inmovilizado y evita errores.

Errores frecuentes en la amortización que pueden causar problemas fiscales

Los fallos más habituales son: amortizar el suelo, aplicar coeficientes superiores a los máximos fiscales, no amortizar bienes de escaso valor pudiendo hacerlo de golpe, olvidar los ajustes extracontables o no documentar la vida útil de los intangibles. Cualquiera de ellos puede provocar regularizaciones y sanciones de Hacienda, por lo que conviene revisar con cuidado cada cálculo de amortización de inmovilizado.

Asesoría contable y fiscal en Madrid para la gestión del inmovilizado

En Ager & Co. ofrecemos asesoría contable Madrid amortización para optimizar la gestión de tu inmovilizado: planificamos la amortización más ventajosa, aplicamos correctamente las tablas y la libertad de amortización, y preparamos los ajustes en el Impuesto sobre Sociedades. Si quieres profundizar en tus obligaciones de IVA, consulta también nuestra guía sobre el modelo 303. Puedes consultar la normativa oficial en la Sede de la Agencia Tributaria.

Preguntas frecuentes sobre la amortización de inmovilizado

¿Qué es la amortización de inmovilizado?

Es la imputación como gasto de la pérdida de valor que sufren los bienes del activo no corriente por su uso, el paso del tiempo o la obsolescencia, repartiendo su coste a lo largo de su vida útil.

¿Qué bienes se pueden amortizar?

Se amortiza el inmovilizado material (maquinaria, vehículos, mobiliario, equipos, construcciones) y el intangible (software, patentes, marcas). El suelo no se amortiza porque no se deprecia.

¿Cuál es el método de amortización más utilizado?

El método lineal, que reparte el valor amortizable en cuotas iguales durante la vida útil del bien, es el más habitual por su sencillez y aceptación fiscal.

¿Qué son las tablas de amortización fiscales?

Son las tablas oficiales de Hacienda que fijan el coeficiente lineal máximo y el período máximo de amortización para cada tipo de bien, determinando el gasto fiscalmente deducible.

¿En qué consiste la amortización acelerada para pymes?

Permite a las empresas de reducida dimensión aplicar el doble del coeficiente de las tablas, adelantando el gasto y reduciendo antes la factura fiscal.

¿Qué diferencia hay entre amortización contable y fiscal?

La contable refleja la realidad económica del bien y la fiscal es la admitida por Hacienda. Cuando difieren, se practican ajustes extracontables en el Impuesto sobre Sociedades.

¿Qué es la libertad de amortización?

Es un incentivo fiscal que permite, en ciertos supuestos, deducir la inversión sin sujetarse a los límites de las tablas, anticipando el ahorro fiscal.

¿Cómo se registra la amortización en contabilidad?

Mediante un asiento que carga la dotación a la amortización (cuenta del grupo 68) y abona la amortización acumulada (grupo 28), reduciendo el valor neto contable del bien.

Modelo 303: qué es, cómo rellenarlo y cuándo presentarlo

Modelo 303: qué es, cómo rellenarlo y cuándo presentarlo

El modelo 303 es la declaración trimestral del IVA que deben presentar autónomos y empresas para liquidar el impuesto sobre el valor añadido ante la Agencia Tributaria. Saber qué es, cómo rellenarlo y cuándo presentarlo te evita errores, recargos y problemas con Hacienda.

En esta guía explicamos qué es el modelo 303 de IVA, quién está obligado a presentarlo, los plazos de presentación en 2026, cómo se rellena paso a paso, qué significa el resultado (a ingresar, a compensar o a devolver) y las consecuencias de no presentarlo a tiempo. El objetivo es que gestiones tu IVA trimestral con seguridad.

Modelo 303: autónomo rellenando la declaración trimestral de IVA ante la Agencia Tributaria

¿Qué es el modelo 303 y para qué sirve?

El modelo 303 es el formulario oficial de autoliquidación del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA). Sirve para declarar el IVA repercutido en tus ventas y restar el IVA soportado en tus compras, determinando cuánto debes ingresar a Hacienda o cuánto te corresponde compensar o devolver.

Mediante este modelo, el autónomo o la empresa actúa como recaudador del IVA: cobra el impuesto a sus clientes y lo ingresa en la Agencia Tributaria, descontando previamente el IVA que ha pagado en sus propios gastos. Es, por tanto, la pieza central de la presentación del modelo 303 cada trimestre.

¿Quién está obligado a presentar el modelo 303?

Están obligados a presentar el modelo 303 todos los empresarios y profesionales que realicen actividades sujetas a IVA, con independencia del resultado de la declaración.

Autónomos y empresas con actividad sujeta a IVA

Cualquier autónomo o sociedad que venda bienes o preste servicios sujetos a IVA debe presentar el modelo, incluso en los trimestres sin actividad (declaración «sin actividad»). Esto incluye a la mayoría de profesionales, comercios y empresas. Si quieres profundizar en tu situación como trabajador por cuenta propia, puedes consultar nuestra guía sobre la cuota de autónomo 2026.

Excepciones: actividades exentas de IVA

No están obligados quienes realizan exclusivamente actividades exentas de IVA, como ciertos servicios sanitarios, educativos o financieros. Tampoco presentan modelo 303 los autónomos acogidos a regímenes especiales que tengan su propia vía de declaración. Conviene verificar si tu actividad está exenta antes de descartar la obligación.

Plazos de presentación del modelo 303 en 2026

Los plazos del modelo 303 trimestral en 2026 siguen el calendario habitual de la Agencia Tributaria, con presentación dentro de los primeros 20 días del mes siguiente al fin de cada trimestre.

Liquidaciones trimestrales: enero, abril, julio y octubre

El primer trimestre se presenta del 1 al 20 de abril; el segundo, del 1 al 20 de julio; el tercero, del 1 al 20 de octubre; y el cuarto, del 1 al 30 de enero del año siguiente. Si domicilias el pago, el plazo se acorta unos días. Estas son las cuatro liquidaciones trimestrales ordinarias del IVA.

Liquidación mensual: cuándo aplica y quién debe hacerla

Determinadas empresas (grandes empresas y las inscritas en el REDEME, el registro de devolución mensual) presentan el modelo 303 mensualmente, dentro de los 30 primeros días del mes siguiente. Es un régimen pensado sobre todo para quienes solicitan la devolución mensual del IVA.

Cómo rellenar el modelo 303 paso a paso

Para rellenar el modelo 303 necesitas tener al día tus libros registro de facturas emitidas y recibidas. El modelo se divide en varias secciones donde se vuelca el IVA devengado y el deducible.

IVA devengado: ventas, operaciones intracomunitarias y autoconsumo

En el apartado de IVA devengado se declara el IVA repercutido en tus ventas, separado por tipos impositivos (21%, 10% y 4%), además de las operaciones intracomunitarias, las inversiones del sujeto pasivo y el autoconsumo. Es el IVA que has cobrado y debes ingresar.

IVA deducible: compras, gastos y criterios de deducibilidad

En el IVA deducible se incluye el IVA deducible del autónomo soportado en compras y gastos afectos a la actividad, así como en bienes de inversión. Solo es deducible el IVA de gastos vinculados a la actividad económica y debidamente justificados con factura. La diferencia entre devengado y deducible determina el resultado.

Resultado del modelo 303: a ingresar, a compensar o a devolver

Una vez restado el IVA deducible del devengado, el modelo 303 arroja un resultado que puede ser a ingresar, a compensar o a devolver.

Qué hacer si el resultado es negativo

Si el IVA soportado supera al repercutido, el resultado es negativo. En los trimestres ordinarios este saldo se deja «a compensar» en las siguientes declaraciones. No se devuelve de forma inmediata salvo que estés en el régimen de devolución mensual.

Cómo solicitar la devolución anual de IVA

En la declaración del cuarto trimestre puedes solicitar la devolución del IVA del modelo 303 si mantienes un saldo a tu favor. Marcando la casilla de devolución, Hacienda te reintegra el importe pendiente, normalmente en los meses posteriores tras las comprobaciones oportunas.

Errores frecuentes al presentar el modelo 303

Algunos errores se repiten al presentar el modelo y pueden derivar en requerimientos o sanciones. Entre los más comunes están deducir IVA de gastos no afectos a la actividad, confundir tipos impositivos, no declarar operaciones intracomunitarias o presentar fuera de plazo.

Revisar los libros registro, cuadrar el IVA con la contabilidad y conservar todas las facturas son las mejores prácticas para evitar problemas. Un error en una casilla puede modificar por completo el resultado de la liquidación.

Consecuencias de no presentar el modelo 303 o presentarlo fuera de plazo

No presentar el modelo 303 o hacerlo fuera de plazo conlleva recargos por declaración extemporánea, que aumentan cuanto más tiempo pasa, además de posibles intereses de demora y sanciones si media requerimiento de la Agencia Tributaria.

Si te das cuenta de que has presentado mal o tarde, lo más recomendable es regularizar voluntariamente antes de recibir una notificación, ya que los recargos por presentación espontánea son inferiores a las sanciones por incumplimiento detectado por Hacienda.

Asesoría fiscal en Madrid para la gestión del IVA trimestral

Gestionar correctamente el IVA, cuadrar cada trimestre y aplicar bien las deducciones puede ahorrarte recargos y sustos con Hacienda. Contar con una asesoría fiscal de IVA en Madrid te garantiza presentaciones correctas y en plazo.

En Ager & Co. nos encargamos de la elaboración y presentación de tu modelo 303, el control del IVA deducible, las devoluciones y la planificación fiscal de tu actividad. Contacta con nuestro despacho para una valoración personalizada de tu situación.

Preguntas frecuentes sobre el modelo 303

¿Qué es el modelo 303 y para qué sirve?

Es la autoliquidación trimestral (o mensual) del IVA. Sirve para declarar el IVA repercutido en tus ventas, restar el IVA soportado en tus compras y determinar cuánto ingresar, compensar o solicitar a devolver a Hacienda.

¿Quién está obligado a presentar el modelo 303?

Todos los autónomos y empresas que realizan actividades sujetas a IVA, incluso en trimestres sin actividad. Quedan fuera quienes solo realizan actividades exentas de IVA.

¿Cuáles son los plazos del modelo 303 en 2026?

Los trimestres se presentan del 1 al 20 de abril, julio y octubre, y el cuarto trimestre del 1 al 30 de enero del año siguiente. Algunas empresas presentan el modelo de forma mensual.

¿Qué pasa si el resultado del modelo 303 es negativo?

En los trimestres ordinarios el saldo negativo se deja a compensar en las siguientes declaraciones. La devolución solo puede solicitarse en el último trimestre, salvo que estés en el régimen de devolución mensual.

¿Qué IVA es deducible en el modelo 303?

Solo el IVA soportado en compras y gastos afectos a tu actividad económica y justificados con factura. El IVA de gastos personales o no vinculados a la actividad no es deducible.

¿Cómo se solicita la devolución del IVA en el modelo 303?

En la declaración del cuarto trimestre, marcando la casilla de devolución cuando mantienes un saldo a tu favor. Hacienda reintegra el importe tras las comprobaciones oportunas.

¿Qué ocurre si presento el modelo 303 fuera de plazo?

Se aplican recargos por declaración extemporánea, que aumentan con el tiempo, además de posibles intereses y sanciones si hay requerimiento previo de la Agencia Tributaria.

¿Hay que presentar el modelo 303 sin actividad?

Sí. Aunque no hayas tenido operaciones en el trimestre, debes presentar la declaración marcándola como sin actividad para cumplir con la obligación.